Categorías
Productividad

Teletrabajo para (casi) todos

Durante años se ha hablado mucho del teletrabajo y algunas empresas lo ponen a disposición de sus empleados, pero crisis como la del coronavirus COVID-19 ponen en evidencia que el teletrabajo no está tan a la orden del día como se piensa.

El teletrabajo es una manera eficiente de cumplir con varios requisitos que muchos empleados necesitan y que a su vez, reporta un beneficio intangible pero muy importante para las empresas, siguiendo la máxima de «empleado contento, cliente feliz».

Con el teletrabajo se promueve la conciliación laboral y personal. Evita muchos días al año gastados en transporte desde y hacia el trabajo, con la consecuente disminución de estrés. Y, no sólo reduce los costes, sino que además se produce un efecto de aumento de beneficios.

Aquellas empresas cuyos empleados valoran mejor, tienen hasta un 240% de beneficios por encima de otras empresas peor valoradas por sus propios empleados. Así que parece necesario que el empleado se sienta a gusto y de este modo, rinda más y mejor.

Si de por sí esto ya era importante y necesario incluso a nivel medioambiental, dado que se reducen las emisiones de CO a la atmósfera por la reducción de desplazamientos laborales, con la crisis del coronavirus, se ha puesto de manifiesto que muchas empresas todavía no disponen de la capacidad técnica, aunque dispongan (o se vean obligadas) de la voluntad de ponerlo en funcionamiento.

Haya crisis sanitaria o no, es un servicio más a proporcionar a los empleados. Reuniones a distancia, colaboración en linea, videoconferencias grupales, pizarras virtuales multi-usuario, centralitas virtuales que permiten contestar el teléfono fijo de la empresa y manejar extensiones desde diferentes ubicaciones como si todos estuviesen en un mismo edificio. Todo esto, hoy en día es posible.

En Karutónica somos expertos en la implantación de teletrabajo para empresas a todos los niveles y personalizando la configuración adecuada según sus necesidades. Pregúntenos.

Deja una respuesta